Las Llaves del Mal

 


Desde tiempos inmemoriales los seres del Inframundo oculto bajo la corteza de la tierra han tratado de conquistar la superficie, intentando conseguir la luz que desde eones de soledad les ha sido vedada. Mientras la arena del reloj caía interminable durante milenios, las criaturas oscuras, los demonios de las tinieblas, arañaban su camino en busca del sol, implorando la claridad, anhelando el calor día.

 



Al final de su camino, solo un último obstáculo se encontraba frente ellos, las puertas del esplendor cerradas por las llaves de los Guardianes de la Luz.

Los demonios se lanzaron contra las puertas, centurias de inútil y denodado esfuerzo, solo para apenas conseguir unos rasguños en las cancelas.

Más valiéndose de una astuto ardid tres demonios consiguieron robar las tres llaves que abrirían el camino a la faz del mundo.

Si los Demonios conseguían alcanzar las tres cerraduras, el destino de la humanidad estaba sellado.

Durante siglos los guardianes de las llaves han conseguido evitar la oscura marea, pero el paso del tiempo extermino la casta de custodios. Los pocos supervivientes apenas se bastan para contener la marea de ruindad que pugna por salir. Ahora han de recuperar a cualquier costa las Llaves del mal para frenar la Invasión.